Salsipuedes


Bloque 1:  
Escena 1  (Interior. Casa. Noche)

(María Verónica, una chica rubia de unos 9 años, pelo largo y ojos verdes, duerme vestida con su camisón blanco. Ana Lucía, su madre, una mujer de 40 y pico, en desavillé espera en la cocina tomando soda y mirando una caja con fotos y cartas de su hijo Fernando Ignacio. De fondo, una radio con el llamado a elecciones en el año 83’. Se escucha el auto llegar y entra Juan Ignacio, el esposo de Ana. De traje, muy desarreglado. Es un hombre de 40 y pico .)

Ana: (Ni bien escucha el ruido de la puerta de calle, guarda las cosas en la caja, la cierra y va al living. Entra Juan.)   ¿Dónde estuviste? Estaba preocupada

(Juan no responde. Tiene la mirada perdida. Tira el saco en el sillón y las llaves sobre la mesa.)

Ana: ¿Cómo te fue en la reunión con los contadores de Inzúa? ¿Te dijo si le tenés  que pagar la deuda? ¿Vamos a perder la casa? ¿Por qué llegaste tan tarde? Mi amor, ¿qué pasó? (Deja la caja y se acerca a abrazarlo.)

Juan: ¿Qué es esto? ¿Un interrogatorio? Estoy cansado, Ana. De Inzúa, de los contadores, del campo... y de toda esta mierda. (Tira la carpeta con fuerza sobre la mesa del comedor.)

Ana: (Se frena a unos metros de él) ¿No te quisieron dar el préstamo?

Juan: (Irónico) ¿Y qué te parece? ¡Por eso estoy tan contento!

Ana: ¡Y con bastante olor a vino!

 (Juan no contesta, va a la cocina y abre la heladera)

Ana: Siempre lo mismo cuando hay problemas: te vas a tomar con tus amigos y te olvidás de nosotros. Así las cosas no se van a solucionar nunca.

Juan: ¡Nunca hay nada para comer acá! ¿Dónde está el jamón? ¡Esta heladera es un quilombo!

Ana: Nuestra vida es un quilombo, Juan. ¿No te das cuenta? (lo mira en silencio) Contestame... (lo agarra del brazo y lo da vuelta.)  Desde que murió Fernando ya no sos el mismo.

Juan: (Cierra la heladera y se sienta en la mesa de la cocina. Se pone a llorar) Es que nada es igual. Nada... Lo extraño tanto

Ana: (Lo abraza y le habla suavemente) Yo también lo extraño mi amor, yo también. Pero no podemos hacer nada. Él está bien y de alguna forma nos cuida. No lo vemos pero él está. Yo lo siento.

Juan: (Errático y llorando.)  Es que fue todo tan rápido... Yo le dije que no fuera... y él, cabeza dura, con ese idealismo estúpido de salvar la patria... “Las Malvinas son argentinas... Hay que recuperarlas” decían los milicos hijos de puta... y él y un montón de pibes más se creyeron el cuento... Y lo mataron, Ana... ¡Era un pibe!... y lo mataron... tenía 18 años.

Ana: No podemos vivir el resto de nuestras vidas cargando tanta culpa. ¡Así no vamos a poder vivir! Hay que seguir adelante, Juan y pensar en nuestro futuro. Verónica está creciendo y necesita más que nunca una familia, un padre.

Juan: (Se brota) ¡Qué querés decir con eso! ¿Qué yo no me ocupo de mi hija? ¡No te das cuenta que estamos con la soga al cuello!  Inzúa aprieta cada vez más. ¡No puede ser que yo sea el único en esta casa que se rompa el culo trabajando!

Ana: ¿Te parece que cuidar a Verónica, lavarte la ropa, hacerte la comida y ocuparse de una casa tan grande es poca cosa?

Juan: Si seguimos así vamos a tener que vender la casa.  Ahí sí que vas a tener más tiempo libre...

Ana: (lo interrumpe.)  ¡Y si seguimos así vamos a terminar separados y vas a tener más tiempo para emborracharte con tus amigotes!

Juan: ¿Separados? ¿Qué te creés que tengo miedo de estar solo?

Ana: ¿Creés que tengo miedo de que te vayas?

Juan: Bueno, entonces está todo dicho. (Va al living, agarra las llaves y la caja. Ana queda llorando en la cocina)

(A lo lejos se escucha la bocina del tren. Verónica, escondida en el descanso de la escalera, ve como su padre sale de la casa.)

Juan: (Hablando para sí mismo.) Para cambiar el futuro primero hay que ajustar cuentas con el pasado. Voy a terminar con todo esto. (Cierra de un portazo.)

  
Escena 2  (Exterior. Pueblo. Noche)


(Juan sube al auto, un Torino verde. Deja la caja en el asiento del acompañante. Arranca el auto y prende la radio. Se escucha el tema “I wish you were here” de Pink Floyd)

Verónica: (Sale de la casa gritando) ¡Papá, papá! (El auto se va. Juan maneja hasta la estación. Poco antes de llegar, una abuela con su nieto que van a tomar el tren intentan cruzar la calle pero tienen que retroceder porque él no para. Cruza la barrera, sube el auto sobre las vías y lo pone de frente al tren que está por llegar. Prende la luz de la cabina y abre la caja. Primero saca una foto de él y Fernando de chico, abrazados con una pelota. Después una carta que el hijo escribió desde Malvinas)

Fernando (Voz en off): Sé que me fui de mala manera, peleado con ustedes, sobre todo con el viejo. Por eso quería pedirles perdón y decirles que los extraño y los quiero mucho. Todavía sigo creyendo que tenemos que luchar por estas islas por más de que no es fácil pasar frío y estar lejos de casa. Probablemente no nos volvamos a ver y eso me da miedo pero también le da fuerza a estas palabras: sea como sea siempre voy a estar a su lado.

Juan: Si tan sólo me hubiera podido despedir de él. (Agarra una carta que le envío el ejército anunciándole la muerte de su hijo.) ¡Ustedes me lo sacaron! (Mirando un rosario colgado del espejo retrovisor.) Y vos... ¿por qué no dejaste que volviera? ¡Ya habíamos sufrido bastante cuando se fue! ¿Por qué? ¿Por qué él y no yo? ¿Por qué mierda querés que siga viviendo, eh? (Aprieta el acelerador de manera desafiante y se escucha la bocina del tren. Termina “I wish you were here”.)

Locutor: Eso fue Pink Floyd con “I wish you were here”. Son las 23 32 en esta cálida noche de verano.

Juan: (hablándole al rosario.)  Estoy esperando (hace una pausa.)  Dame una razón para vivir. Aunque sea una (Juan ve a su hija corriendo paralela a las vías.)

Verónica: ¡Papá, papá!

(Juan pone el cambio intentando salir de la vía pero ya es tarde y el tren lo atropella.)

Escena 3  (Interior. Casa. Noche.)

(Verónica de grande, 20 años después se despierta sobresaltada. Su esposo, Agustín, también se despierta. En la mesita de luz se ve un reloj digital marcando las 23:32. Ellos viven en la misma casa en la que vivía Verónica con sus padres.)

Agustín: (medio dormido.) ¿Qué pasa?

Verónica: Nada, nada, seguí durmiendo. (Agustín vuelve a dormir y Verónica permanece en la cama con los ojos abiertos.)

Escena 4  (Interior. Casa. Día.)

(A la mañana siguiente, Agustín y Verónica están desayunando en la cama)

Agustín: ¿Qué te pasa que estás tan callada? ¿Qué paso anoche?

Verónica: (Conmovida.)  Después de 20 años volví a soñar con...

Agustín: ¿Con la muerte de tu viejo?

Verónica: Sí, pero esta vez fue tan real. Era como si hubiese vuelto a pasar... Y yo no podía hacer nada... (Verónica se pone a llorar y Agustín la abraza)

Agustín: No te preocupes, va a estar todo bien, mi amor (Le da un beso y se va a trabajar. Verónica mira fijo la ventana viendo como Agustín se va.)

(Ya de noche, Verónica cierra las persianas de esa ventana, se despide de Agustín con un beso y apaga las luces para ir a dormir)


Bloque 2

Escena 5  (Exterior. Ruta. Noche)
                       
(Un Torino verde botella es perseguido por un regata bordó en el que van cuatro secuestradores. Al costado de la ruta se ve un cartel que dice: Salsipuedes. En ese momento, un banco de niebla les impide ver al torino. Al salir de la niebla, se encuentran con un cruce. Paran el auto y lo apagan. Conduciendo el auto está El Pendejo, un chico de 23 o 24 años con una remera que dice: Viejas Locas. Al lado está el líder del grupo, El Vasco, un hombre morocho, robusto, alto de 30 y pico años. Tiene una quemadura ya cicatrizada en la cara y está vestido de jean, zapatillas y campera de cuero negra. En el asiento trasero se encuentran El Rata y El Bola. El Rata tiene entre 29 años, es  narigón,  flaco y dientudo. Tiene un tic en el ojo izquierdo. El Bola ronda los 30 y pico años, es gordo, desprolijo y obediente. Está vestido con una remera de Laferrere que no llega a taparle la panza y un jogging Adidas negro)


El Pendejo: (Exaltado)   Lo perdimos, ¿dónde carajo se metió? ¡No pudo irse tan lejos!

El Rata: ¡¡Sos un pelotudo, Pendejo!! Si no encontramos ese torino de mierda somos boleta, ¿entendés? Aparte a este hijo de puta no le conocemos la jeta...

El Pendejo: ¡Y qué importa si no lo conocemos! ¿Cuántos torinos te crees que puede haber en este pueblo de mierda?

El Vasco: (Retándolos) ¡¡Cállense, parecen dos putas!! No me dejan pensar.

(De repente suena el celular del Vasco que está conectado a un speaker.)

Jefe: (Muy ansioso)   Y, Ordoqui, ¿Ya lo agarraron? ¿Tienen la guita?

El Vasco: (Nervioso, titubeando)  No, jefe, todavía no pero...

El Rata: (Interrumpiéndolo)   ¡El Pendejo de mierda lo perdió!

Jefe: (Loco)  ¡¿Qué?! ¡¿Cómo que lo perdieron?! Mas vale que encuentren al hijo de puta de Garmendia antes de mañana o van a terminar buceando como los zurditos en el río. ¿Entendido, Ordoqui? (Corta)

El Vasco: Entendido, jefe (También corta)

El bola: (Agarrando del cuello al Rata)  ¿Vos sos boludo? ¿Cómo botoneás al pibe así? ¡¡Acá no salvamos todos o no se salva nadie, botonazo!! (El bola y el Rata forcejean)


El Vasco:  ¡¡Basta, carajo!!

(El Bola lo suelta y se miran con odio agitados)

El pendejo: (Prende el auto)   ¿Para dónde, jefe?

(A lo lejos se escucha la bocina de un tren.)

El vasco:   Derecho. Dale, pendejo, metele antes de que pase el tren porque éste se nos mete en un vagón y somos boleta.

Escena 6  (Interior. Casa. Noche)

(Se muestra paralelamente a Verónica de grande durmiendo.)

Escena 7  (Interior. Casa. Noche)

Juan: (Hablando para sí mismo.) Para cambiar el futuro primero hay que ajustar cuentas con el pasado. Voy a terminar con todo esto. (Cierra de un portazo.)


Escena 8  (Exterior. Pueblo. Noche)

(El auto de los secuestradores sigue derecho por la calle principal de Salsipuedes. A la derecha de ellos se ve un galpón de chapa que dice “Azulejos Alcazar”. Unos metros después está la vía de tren. Al cruzar la vía, el Vasco mirando hacia la derecha ve a una anciana junto con su nieto esperando para cruzar la calle. El Rata ve un torino verde delante de ellos viniendo por la otra mano.  En la radio se escucha de fondo que comienza el tema “I wish you were here”)

El Rata:   ¡Ahí está, pendejo!

El Vasco: ¡Cruzale el auto!

(El Regatta se le cruza al Torino. Juan se sorprende frente a la aparición de los secuestradores. El Vasco y el Bola salen corriendo del auto armados y entra cada uno por una puerta )

El Vasco:  (Apuntándole a la cabeza) ¡Te movés y te mato, Garmendia!

Escena 9  (Interior. Casa. Noche)

(Verónica de grande durmiendo agitada.)

Escena 10  (Exterior. Pueblo. Noche)

(El Torino conducido por el Bola se  dirige hacia el galpón de Alcazar. El regata comienza a seguirlo una vez que el torino lo pasa)

El Vasco: (Saca la cabeza.)  Al galpón!

(El Vasco tira por la ventanilla la caja de recuerdos. Los autos cruzan la vía. En ese momento se escucha una interferencia en la radio y se interrumpe el tema “I wish you were here”.)

Escena 11  (Interior. Casa. Noche)

(Verónica se despierta exaltada.)



Bloque 3

Escena 12  (Interior. Casa. Noche)

(Verónica en la cama desvelada. Aparece Agustín llevándole un vaso con agua y una pastilla. Verónica mira la hora, son las 23:25.)

Agustín:   Tomá.

Verónica:  (Toma la pastilla  y un sorbo de agua) Gracias.

Agustín:   Contame, qué pasó?

Escena 13  (Interior. Galpón. Noche)

(El galpón es de chapa,  tiene un solo piso y está lleno de cajas apiladas que contienen azulejos.  En las cajas puede leerse: “Azulejos Alcazar”.  Juan tiene las manos atadas, está con los ojos vendados y sentado en una silla. Alrededor de él están el Vasco y el Rata.)

El Vasco:   (Disfrutando un cigarrillo.) Donde está la guita, Garmendia?

Juan:   (Riéndose.) La guita? Que guita? Te parece que alguien con guita puede tener un Torino?

El Rata:   (Le pega.) Contestá mierda!! No te hagas el boludo!!

El Vasco:   A ver si nos entendemos.  (Se acerca a Juan y le tira el humo en  la cara.)  Vos tenés unos verdes que son del jefe. Decinos donde están así todo es más  fácil y menos doloroso, Garmendia!

Juan:   Garmendia? Quién es Garmendia?!  Yo  soy Juan Ignacio Pogonza. Encantado, un gusto conocerlos... (Irónicamente.)

El Rata: (Le pega a Juan en el estómago.)  Está gracioso jefe.

El Vasco: Vos me viste cara de pelotudo a mí?!  La guita Garmendia o sos boleta!

Rata:  (Apoyándole su pistola en la sien.)  Dale canta!

Juan:   Yo ya hable con Inzua y le dije que no tenía la plata...

El Rata:   (Le pega, a Juan, en la cara.)  Quien es Inzua jefe?

El Vasco:   No se, este pelotudo quiere confundirnos.

Juan:   Inzua?  Inzua era mi acreedor, un hijo de puta más en este mundo.  Como ustedes!  Como Dios... (Se empieza a reír.)

El Vasco:   No te preocupes, Garmendia!  A partir de hoy va a haber un hijo de puta menos en el mundo. (Le apaga el cigarrillo que estaba fumando en el pecho.)

Juan: (Con cara de dolor.) A mi me da lo mismo, me matan ustedes o me mato yo.

Rata: Nosotros te matamos, pero vos vas a tener que pagarnos por adelantado.

Juan: (Riéndose como los locos.)  La primera siempre es gratis, o no?

(El Rata le pega en la nuca con la culata de su pistola. Juan queda inconsciente.)

El Rata:   A ver si te reís  ahora.

El Vasco: Que hiciste pelotudo?! Lo dejaste inconsciente.

El Rata:   Conmigo no se jode!

El Vasco:   Conmigo tampoco!  (Agarra a El Rata del cuello y lo tira contra las cajas. El Vasco saca su pistola y le apunta dispuesto a dispararle.)

Escena 14  (Exterior. Galpón. Noche)

(El Bola y el Pendejo haciendo guardia en la puerta del  galpón.)

El Pendejo:   ¿Qué hora es?

El Bola:   Once y veinticinco.

(Se escucha el ruido de El Rata golpeando contra las cajas.  El bola y El Pendejo entran corriendo al galpón.

Escena 15  (Interior. Galpón. Noche)

(Cuando llegan a donde estaban torturando a Juan, ven a El Rata tirado en el piso  y a El Vasco apuntándole.)

El Bola:   Pará! Pará! Calmate Vasquito.

El Vasco: (Baja el arma.)  El pelotudo lo dejó inconsciente.

El Pendejo:   (Se le acerca a Juan y le pone la mano en la boca.) Me parece que no respira.

El Bola:   (Se acerca y le pone la oreja en el pecho.)   Jefe!  No tiene pulso. 

El Vasco:    (Se acerca y le toma el pulso.) La puta madre, está muerto!





Bloque 4

Escena 16  (Interior. Galpón. Noche)

Vasco:   Lo  mataste, imbécil.  No nos van a  dar la guita!  El jefe nos va a matar!  (Apuntándole  furiosamente con la pistola al Rata.)

(Suena el teléfono celular del Vasco.)

Vasco:   (Atiende el teléfono.)  Hola?... Si, jefe, acá lo tenemos...  (El Rata  aprovecha para esconderse entre las cajas.)  No, todavía no, no sabemos donde la tiene...  Si, jefe, yo después lo llamo. (Cuelga.)

Vasco:    Donde está el Rata?!

Pendejo:   Se escapó!!

Vasco:    Rata vení para acá carajo!  (Le hace una seña al Bola  y al Pendejo para que lo busquen.)

(Después de unos minutos el Pendejo lo encuentra.)

Pendejo:   (Apuntándole con el arma.)  Acá está el jefe!!

Vasco:    Paráte mierda!!!   (El Rata se para y el Vasco le dispara en el estómago.) 

(El Rata se cae al piso. Se toca el estómago y al mirarse las manos se da cuenta que no tiene sangre.)

Bola:   Qué pasa?  Por qué no sangras?

(El Vasco le dispara varias veces hasta vaciar el cargador. El Rata sigue sin sangrar, todos miran asombrados.)

Vasco:    (Se le acerca y le toma el pulso.)  No tenés pulso.

Rata:   (Extiende la mano y se la apoya en el pecho del Vasco.)  Y  vos tampoco.

Pendejo:   Estamos todos muertos?

Bola:    Esto no me gusta nada, ese tipo era muy raro. (Tomando su propio pulso, mira su reloj.)  Miren sus relojes!

Vasco:   No se mueve.  No funciona.  Se paró a las...

Bola:    Once y veinticinco.

Vasco:    Si...

(Se escucha una  ventana rompiéndose.)

Pendejo:   Se está escapando.

(Todos salen corriendo  hacia donde estaba Juan.  Al llegar encuentran la ventana rota y se escucha el motor de un auto encendiéndose.)

Vasco:   Que no se escape!

Escena 17  (Exterior. Pueblo. Noche)

(Se ve la puerta doble del  galpón cerrada.  Tiene escrito “ALCAZAR”.  La palabra está  escrita de la siguiente manera: “ALC” en la puerta de la izquierda y “AZAR” en la de la derecha.  Los secuestradores abren la puerta de la derecha.  Ven a Juan que se está yendo en el Regatta hacia las vías.  Se suben al Torino.  Encienden el auto.  Se encienden las luces.)

Escena 18  (Interior. Casa. Noche)

(Verónica cierra un libro que estaba leyendo, lo pone sobre la mesa de luz, apaga la luz y se ve en la oscuridad el reloj digital que pasa de 23:25 a 23:26.)


Bloque   5 

Escena 19  (Exterior.Pueblo. Noche)

(Se escucha de  fondo “I wish you  where  here”.  El Regatta se sube a las vías. Las luces de la barrera anuncian la llegada del tren.  El  Regatta empieza a moverse  sobre las vías enfrentando al tren.  El Torino  copia los movimientos del Regatta.  Se ve a la anciana y a su nieto cruzando la calle.)

Vasco:    ( Gritando.)   Dale Rata  acelerá que se va a matar!

Bola:    Rata, que te pasa?   Acelerá carajo!

 (El Rata, gritando de dolor, ve sus manos sobre su estomago ensangrentadas. Muere y se desploma contra el volante.  Con su cabeza presiona la bocina.)

(Juan ve a Verónica, de chica, al borde izquierdo de la vía,  con la caja de los recuerdos en la mano.)

Verónica: (Gritando.) Papa, papa!!

(Juan, da un  volantazo hacia la derecha saliéndose de las vías.  Se escucha la bocina del tren y los secuestradores desesperados intentan salir  del auto, en vano.)

Locutor:    Eso fue Pink Floyd con “I wish you where here”.  Son las 23:32 en esta cálida noche de verano...

(El tren choca contra el Torino.)

Escena 20  (Interior. Casa. Noche)

(Verónica, de grande, se despierta esperanzada.)

Escena 5  (Exterior. Pueblo. Noche)

(Sale corriendo  hacia la estación de  tren en desabille.   En la estación está Juan con la caja de recuerdos en la mano. Se funden  en un abrazo emotivo.)

Juan:   (Dándole la  caja.)  Ya no la necesito más.

Verónica:    (Llorando.)  Te voy a extrañar mucho.

(Se vuelven a abrazar  y llega el tren.  Juan se sube.  El tren arranca  y  Verónica ve a Juan y a Fernando  saludándola.  En ese momento llega  Agustín y ve que su esposa saluda al aire.)

 Agustín:    ¿Y esa caja?

 Verónica:    Recuerdos.

(Verónica y Agustín se  van caminando.  La cámara toma un pasacalle que están descolgando unos hombres que dice: SALSIPUEDES LA CAPITAL NACIONAL DEL AUTO MÁS ARGENTINO.  XX ENCUENTRO NACIONAL DE TORINOS.)

Escena 22  (Exterior. Pueblo. Día)

(Amanece y empiezan  a salir Torinos del pueblo.)

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